miércoles, 18 de septiembre de 2013

ORFILIA

Chiquita como un silencio. Atenta a todo.
Un abrazo grande. Un camino largo.
“Come un poquito más”

¿Que es lo que me evoca? ¿Que sigue vivo?
La alegría del día de la llave es uno. Lo supe hace poco por mi madre. 
Y otro. Que no puedo entender. ¿Cómo hacía para no decir lo que sabía?

miércoles, 11 de septiembre de 2013

¿Quién se cree que esto es una revolución?

(El obrero abre su vianda, alegre de buscar algo, saca una tiza y un mazo de fichas con anotaciones; adopta una actitud doctoral y se adueña de la pared de ladrillos sin revocar como si fuera el pizarrón de un aula; escribe en la pared mientras discurre)

“El costo social de un proyecto es una función económica que tiene tres términos.
“El primer término tiene que ver con los costos, costo fijo y variable, gastos recurrentes e inversión inicial. Aquí encontramos por ejemplo los salarios y los costos de administración, las materias primas y también los bienes de capital y las amortizaciones.
“El segundo término es el costo social propiamente dicho, pero esto lo veremos luego.
“Y el tercer término es la intervención del azar, la estocástica. El fracaso o las probabilidades de éxito. Riesgo. Lo encontramos en cualquier función económica. El término distribuye los aciertos. Martingala. Ruido blanco.
“Por último el costo social tiene que ver con los beneficios. Responde a la pregunta: ¿es lo mismo que se lo quede todo uno? ¿o que se reparta? Imagínese una torta. Y las pérdidas ¿se socializan o las asume el inversor privado? ¡Hay que dar valor a eso!”

martes, 10 de septiembre de 2013

Viaje al centro de la tierra



A veces debajo de la tierra. O encima de la tierra.
Encima de la tierra la vanguardia está a la vista y el enemigo apunta a la vanguardia. Al soldado que no puede retroceder.
Enroque: el rey se esconde. Reflexiona si debe enterrarse ¿se salvará para salvar a todos?
¿Que dirán los que están en la calle?
Derribados por caballos caníbales, lanceros espartaquistas devorados, soldados, torres, caballos. La calle se ahoga en sangre.
Y debajo de la tierra el rey espera su próxima derrota.